Adipolight es un láser de diodo de baja potencia con efecto lipolítico, muy efectivo en el tratamiento de problemas de adiposidad localizada. Activa la enzima lipasa, capaz de fragmentar los triglicéridos que se encuentran en la célula adipocitaria y transformarlos en glicerol, ácidos grasos y agua, contribuyendo a su movilidad y pudiendo ser utilizados como fuente de energía. El láser lipolítico estimula así el metabolismo fisiológico de las grasas gracias a la fotolipólisis.

 

Emplea sondas de diodo láser individual, que se sitúan en los nódulos linfáticos más cercanos a la zona a tratar para optimizar la estimulación linfática y el movimiento del contenido celular fuera de la zona de tratamiento, sin alterar la piel, los vasos sanguíneos o nervios periféricos.

Adipolight se puede aplicar en todas las zonas donde exista grasa, con o sin flacidez: brazos, abdomen, pantorrillas, cartucheras, doble mentón, muslos y glúteos. Es muy efectivo en la reducción de los acúmulos grasos localizados, consiguiendo una reducción del contorno de entre 3 y 5 cm por tratamiento.

Un tratamiento indoloro que estimula fisiológicamente el metabolismo de las grasas, sin incisiones, sin agujas, heridas o cicatrices con resultados inmediatos, eficaces y duraderos, visibles desde la primera sesión y que se puede potenciar mediante la utilización de otros equipos.

El láser lipolítico estimula el metabolismo fisiológico de las grasas, gracias a la FOTOLIPÓLISIS. Los triglicéridos, que ocupan el 95% del adipocito, se dividen dentro de la célula grasa en ácidos grasos libres, glicerol y agua, pasando al exterior a través de la pared celular. Una vez en el espacio intersticial el sistema linfático corporal los capta y transporta a los tejidos apropiados para convertirlos en energía durante el ejercicio.

ADIPOLIGHT emplea sondas de diodo láser individual, que se sitúan en los nódulos linfáticos más cercanos a la zona a tratar para optimizar la estimulación linfática y el movimiento del contenido celular fuera de la zona del tratamiento.

Este proceso no altera las estructuras circundantes, como la piel, los vasos sanguíneos y los nervios periféricos. No se trata simplemente de la licuefacción de la grasa, sino del vaciamiento instantáneo y fisiológico de las células grasas conocido como LIPÓLISIS.

El objetivo principal del láser lipolítico es estimular los receptores beta-2 de la membrana adipocitaria, provocando un aumento del AMPc y, como consecuencia, la activación de una enzima llamada lipasa, capaz de fragmentar los triglicéridos que se encuentran en el interior de la célula adipocitaria y transformarlos en glicerol, ácidos grasos y agua. Estas sustancias, libres y más pequeñas, pueden ahora moverse a través de la pared celular mediante las proteínas de transporte y, así, ser utilizadas por las mitocondrias como fuente de energía.