¿Sabías que Japón es el país donde viven las personas más longevas? De hecho, es allí donde más de 65.000 personas ya han cumplido 100 años. ¿Pero cómo se consigue? En el libro El método japonés para vivir 100 años, la periodista Junko Takahasi nos da las claves del estilo de vida nipón, que tan buenos resultados está cosechando en cuanto a longevidad. ¡Toma nota!

Cuerpo y mente

No es ningún secreto que la actividad física es uno de los factores que más influyen en nuestra longevidad. Y es que ya no sólo se trata de saber envejecer, sino hacerlo con salud e inteligencia. Lo mejor es que, para los japoneses, no se trata tanto de machacarse haciendo ejercicio, como de mantener una rutina adecuada de actividad física. Caminar a diario, montar en bici o usar las escaleras son algunas de las tareas básicas en su vida diaria. Por otro lado, para ellos el ejercicio no es sólo una actividad física, sino también mental, por ello la entrenan con el fin de mejorar la memoria o la concentración.

Alimentación baja en grasas

Se dice que la comida japonesa es una comida “limpia” porque sus alimentos son ligeros y sin grasas. De ellos destaca que el porcentaje de grasas de sus comidas es mucho inferior al de otros países (un 28,6% frente al 47,7% de España, por ejemplo). El tofu o la soja son básicos en la dieta japonesa y aunque valoran los beneficios del consumo de carne, sobre todo para aportar hierro y proteínas, la consumen de forma moderada. También consumen muchos alimentos frescos y de temporada.

Fomentar las relaciones

Dedicar tiempo a los seres queridos es una de las mejores inversiones que hacer con nuestro tiempo a lo largo de nuestra vida. En la mayoría de las fórmulas de longevidad, se encuentra la felicidad, y esta sólo es posible fomentando las relaciones con otras personas de forma sana y positiva.

Un trabajo que te guste

Tal y como señala la autora del libro, la mayoría de los japoneses que han cumplido 100 años, ven muy importante el hecho de que han trabajado en empleos que les gustaban y han seguido su vocación. En este aspecto, para los japoneses es muy importante mantener a raya aspectos como el estrés, al que hacen frente siendo conscientes de que no se puede controlar todo lo que ocurre y que siempre es posible mejorar y enfrentar nuevos desafíos.